

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Huevos, yogur griego, pescado y pollo se han convertido en protagonistas de muchas dietas, y no por moda: priorizar las proteínas en tus comidas puede ayudarte a sentirte más satisfecho, evitar el antojo entre horas y mantener un peso saludable.
La idea no es nueva. Desde 1933 ya se hablaba de cómo las dietas ricas en carne magra ayudaban a controlar el apetito. Hoy, este enfoque está respaldado por nuevas investigaciones y recomendaciones oficiales.
Diversos estudios han demostrado que las comidas ricas en proteínas disminuyen los niveles de grelina (la hormona del hambre) y aumentan otras como la GLP-1, que te hacen sentir saciado. Además, estos alimentos tardan más en digerirse, prolongando la sensación de llenura entre tres y cuatro horas.
Además, este tipo de dieta favorece la pérdida de grasa y la conservación del músculo, sobre todo si se acompaña de ejercicio de resistencia, como levantar pesas.
Las nuevas guías nutricionales sugieren entre 1.2 y 1.6 gramos por kilo de peso corporal al día. Es decir, una persona de 70 kg debería consumir entre 84 y 112 gramos diarios.
Lo ideal es obtenerla de alimentos naturales, no solo de batidos o suplementos, ya que estos últimos tienden a digerirse rápido y aportar menos fibra y micronutrientes.
Desayuno: Huevos revueltos con nopales, frijoles negros y una tostada de pan integral.
Comida: Ensalada de lentejas con pollo a la plancha y verduras asadas.
Cena: Quinoa con brócoli y atún sellado.
Tentempiés: Yogur griego con moras, edamames asados o galletas integrales con hummus.
RPO