

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Envejecer no significa perder claridad mental. Por el contrario, la evidencia científica más reciente confirma que el cerebro humano mantiene capacidad de adaptación durante toda la vida, siempre que se le exponga a estímulos adecuados.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), nunca es tarde para comenzar a cuidar la salud cerebral, especialmente si se busca prevenir enfermedades neurodegenerativas como la demencia, la cual podría reducirse hasta en un 40% mediante la modificación de factores de riesgo.
Investigaciones recientes han demostrado que el ejercicio aeróbico, cuando se combina con actividades cognitivas, tiene un impacto mucho mayor en el cerebro que realizarlas por separado.
El aislamiento social es considerado uno de los principales factores de riesgo modificables para el desarrollo de demencia. Por ello, participar en talleres de estimulación cognitiva, actividades comunitarias o grupos recreativos no solo fortalece el cerebro, sino que también mejora el bienestar emocional.
Experiencias internacionales han demostrado que programas como talleres de memoria y actividades intergeneracionales contribuyen a mantener la motivación, reducir el estrés y fomentar un envejecimiento activo.
Especialistas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) recomiendan incorporar actividades que rompan la rutina diaria para estimular la neuroplasticidad, es decir, la capacidad del cerebro para crear nuevas conexiones neuronales.
Entre las actividades sugeridas destacan:
Resolver crucigramas, sopas de letras y rompecabezas
Memorizar listas o números telefónicos
Aprender un nuevo idioma o instrumento musical
Cambiar hábitos simples, como usar la mano no dominante
Realizar actividades físicas con coordinación y atención
RPO