

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- En diciembre, muchas familias en México y el mundo encienden velas cada domingo, pero pocos conocen el profundo simbolismo detrás de esta tradición: la corona de Adviento. Más que una decoración navideña, este ritual representa un momento de introspección, esperanza y preparación espiritual hacia la Navidad.
La corona de Adviento tiene sus raíces en culturas europeas precristianas, especialmente germánicas, que utilizaban guirnaldas circulares durante el invierno como símbolo de la vida y renovación. Con el tiempo, estas prácticas fueron incorporadas al cristianismo, consolidándose en Alemania en el siglo XVI como un símbolo litúrgico de preparación.
El diseño circular representa la eternidad y el amor infinito, sin principio ni fin. Tradicionalmente se elabora con ramas verdes, que simbolizan la vida en medio del invierno, aunque hoy en día se elaboran también con materiales sintéticos.
Cada uno de los cuatro domingos previos a la Navidad se enciende una vela:
Primer domingo (30 de noviembre 2025): Se enciende una vela morada. Comienza el Adviento.
Segundo domingo (7 de diciembre 2025): Se enciende la segunda vela morada.
Tercer domingo - Gaudete (14 de diciembre 2025): Se enciende una vela rosada, simbolizando alegría.
Cuarto domingo (21 de diciembre 2025): Se enciende la última vela morada.
El Adviento concluye el 24 de diciembre al atardecer, con la celebración de la Misa de Nochebuena.
Aunque su origen es religioso, la corona de Adviento se ha adoptado también por familias sin una práctica devocional estricta. Hoy, es una manera de reflexionar, reunirse y marcar el paso de las semanas con un sentido profundo y esperanzador.
BCT