Transparencia, historia y congruencia

Transparencia, historia y congruencia

Por Víctor Americano/@americanovictor

No tener memoria de los hechos que nos han hecho daño como pueblo mexicano es una de las cosas más vergonzosas y lamentables que nos han sucedido; en muchas ocasiones tropezamos con la misma piedra (como es el caso de Manuel Bartlett, al parecer próximo titular de la CFE), y de manera sumisa lo aceptamos, no aprendemos de las enseñanzas históricas, muchas de ellas, lecciones dolorosas que nos han perjudicado enormemente.

Ya nos dimos cuenta que esa clase privilegiada de elite que integran los políticos se perdonan hasta las ofensas o acciones más terribles, no por nobleza, sino por intereses; resulta lastimoso que mientras en redes miles de usuarios se desgarran las vestiduras, se ofenden y hasta se amenazan por simpatizar con diferentes actores políticos, ellos, los de la cúpula, arreglen sus diferencias en los lujosos restaurantes de Polanco, cuidando sólo sus intereses, sus cuotas de poder, su bolsillo, y hasta el último dejan lo que beneficia o perjudica a la sociedad mexicana, en actos de simulación que rayan en actos grotescos.

Ya lo citaba Paul Preston, "quien no conoce su historia, está condenado a repetir sus errores".

¿Qué rayos pasó con la auditoría forense y "la licuadora"?
Y el hecho de no tener memoria también nos afecta en otros rubros, como es la transparencia y rendición de cuentas; en las caras auditorías que a la larga no dan resultados ni información alguna de lo investigado. Y lo menciono por el ya famoso caso de Michoacán y la auditoría forense que iba a investigar la cuenta Cargos por Aplicar, conocida como "la licuadora", y que supuestamente iba a dar resultados en un año de su creación; pues ya pasó un año y no hay nada; pero eso sí, su costo fue de más de 140 millones de pesos, ya que supuestamente nos iba a dar a conocer a los michoacanos el manejo que se les dio a más de 18 mil millones de pesos que no sabemos a ciencia cierta a dónde ni cómo se destinaron.

¿Será que los diputados del Congreso local nos "pudieran hacer el favor" de pedir a la empresa que hizo la auditoría forense que de una vez por todas informe de los resultados?, ¿o serán comparsas de encubrimientos de presuntos actos de corrupción? Deberían vestirse de luces estos legisladores con un acto de congruencia total en los temas de transparencia; ya se van, no deberían finalizar su encargo instalados en el turismo legislativo, y en verdad no lo digo por todos, hay algunos pocos, ellas y ellos, que se merecen todo el respeto, pero la mayoría son borregos manipulables que sólo sirven para cobrar su dieta.

Los ex gobernadores
Y en verdad los primeros que deberían exigir que se dé a conocer esa información son los ex gobernadores, desde que se creó la citada cuenta, que son Lázaro Cárdenas Batel, Leonel Godoy Rangel, Fausto Vallejo Figueroa y Salvador Jara Guerrero, porque el que nada debe, nada teme, y de los cuatro mencionados sólo hemos sabido de Godoy y de Vallejo, que han defendido su postura en cuanto al manejo de los recursos en sus respectivas administraciones, pero Cárdenas Batel y Jara Guerrero han guardado silencio.

Bienvenida la transparencia, adiós a la impunidad
Es necesario transparentar cada peso y cada centavo que se gastan los tres Poderes en nuestro país y, claro, en Michoacán; ser claros y congruentes, por ejemplo, en el Poder Judicial, pues se habla extraoficialmente de oficinas en renta que paga el STJE a lo largo y ancho de la geografía michoacana, dilapidando miles de pesos en estos inmuebles, muchos de ellos "elefantes blancos", con rentas infladas, que no van con la austeridad que estamos viviendo actualmente. En este caso, el presidente del STJE, Marco Antonio Flores Negrete, debería transparentar la información para demostrar que se actúa con honradez y congruencia, en el Poder precisamente que aplica las leyes vigentes; si no hay nada que esconder, pues que se informe y se difunda.

En el caso del Poder Legislativo, se hacen tantos señalamientos, que excesivo personal, que repartición de espacios para los partidos, que sobregastos en el gasto corriente y poca productividad legislativa. Eso es sencillo de resolver: manejo del gasto en caja de cristal, informar sin simulaciones las contrataciones, gastos, manejo del gasto corriente, etcétera, pero si se pretende "esconder" la información a la cual los michoacanos tenemos derecho, entonces se cae en la especulación y después en terreno de nadie. En este caso, el presidente de la Junta de Coordinación Política, Ángel Cedillo Hernández, debe apretar las tuercas a los coordinadores de las diversas bancadas para lograr recuperar la confianza de la gente, aunque, ya perfilados a finalizar sus encargos, esperemos que no dejen la congeladora llena de iniciativas pendientes.

En el Ejecutivo estatal ya hubo una disminución del salario y políticas de austeridad, que el propio gobernador Silvano Aureoles anunció desde casi el inicio de su mandato; sin embargo, falta mucho por hacer. Aparte de las prácticas obligadas y congruentes de un manejo adecuado del erario, de no desviar recursos y de optimizar el gasto corriente, habrá que ver si la jugada le sale al gobernador en cuanto a devolver la rectoría de la educación a la federación, en específico las plazas de trabajadores de la educación, que significa un boquete económico de miles de millones de pesos cada año para el estado.

Sancionar con la ley en la mano y no simular
En fin, la lista es larga, no sólo los tres Poderes, sino sindicatos, ayuntamientos y toda dependencia u organismo que recibe dinero del gobierno, conocidos como sujetos obligados. El Sistema Nacional Anticorrupción y el Sistema Nacional de Transparencia mucho pregonaron y presumieron que ahora sí iban a tener "dientes" para sancionar a quien no transparente de manera adecuada el gasto de los recursos públicos, que ahora sí se iba a evaluar de manera seria y a profundidad los portales web de todos los sujetos obligados, para garantizar el buen manejo financiero y la transparencia, pero es fecha que no sabemos los resultados de la más reciente evaluación.

Necesitamos saber las calificaciones de los tres Poderes, de los ayuntamientos, por supuesto, de los partidos políticos, de los sindicatos, de todos los que manejan recursos emanados del pago de nuestros impuestos. La verdad es que quienes laboran en la función pública o los que ganaron un cargo de elección popular deben entender a cabalidad que no nos hacen ningún favor en esos cargos, es obligación de todos y cada uno de ellos dar buenos resultados y conducirse con ética, congruencia y honestidad. La sociedad, cada vez calla menos los actos de corrupción, prepotencia, nepotismo y favoritismo o compadrazgos. Incluso, tener acceso sin mayores problemas a los convenios con los medios de comunicación, pues también son proveedores y se les contrata publicidad. Ya pasó la jornada electoral, así que el IMAIP debe informar puntualmente de las evaluaciones.

Esperemos consolidarnos primero como una sociedad madura y consciente de todo lo aquí señalado, para poder tener pronto verdaderos servidores públicos y no mercenarios del poder.

Las expectativas de AMLO
Mucho se espera de Andrés Manuel López Obrador en el combate a la corrupción; ha sido su bandera desde hace 18 años y, a partir del 1 de diciembre próximo, tendrá la oportunidad de oro de demostrar que esa lucha contra ese cáncer terrible que es la corrupción será una realidad, sin cortapisas ni simulaciones. Es cierto que se espera que no haya revanchismo político, pero tampoco debe prevalecer la impunidad.

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