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¿Pueden los políticos hablar de Dios?

La mayoría de los políticos son creyentes, católicos. En su gestión encuentran la sabiduría en la Revelación de Dios.

Estado de la cuestión

La presidente Claudia comenta la Biblia en su discurso: “den al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”. ¿No esta faltando contra un Estado laico? ¿Qué autoridad , moral, teológica tiene para incursionar en ese terreno de la fe? El comentario de la cita, por lo demás, es muy superficial.

También en las declaraciones y en actitudes invade el terreno de la fe: cuando con su palabra pretende decidir de la verdad o mentira, del bien o del mal, cuando pretende que su palabra tiene el todo poder de Dios cuando con su sola palabra cambia las situaciones problemáticas del mundo, cuando resuelve los problemas con sólo la palabra (como Dios) crea mundos nuevos sin problemas ni crímenes.

Vista Panorámica

La tentación para la Iglesia y el Estado en extralimitarse en su autoridad y competencia ha sido real a lo largo de la historia: tentación de la Iglesia de controlar los gobiernos, la tentación del gobierno de someter y de manipular a la Iglesia, de invadir sus funciones.

De parte del gobierno, ha habido actitudes de autoritarismo, de totalitarismo. En el grito de Guadalajara en 1934, el Caudillo Plutarco Elías Calles se extralimitó en su afirmación: “las conciencias de los adolescentes pertenecen a la revolución”. El gobierno, contra toda ley y todo derecho asesinó a los católicos que con una se integra y valiente dieron su vida por su fe, al grito de ¡viva Cristo Rey!

La República mexicana es un Estado laico que algunos revolucionarios han impuesto, a veces con autoritarismo y excesos con violencia, sin respetar muchas veces la cultura creyente, católica del pueblo mexicano ni las creencias de los pueblos indígenas. Hay muchos hechos, narrarlos sería interminable.

No respetan los símbolos la Iglesia Católica y se apoyan en símbolos de fe . Hay una expresión de un sexenio reciente que manipuló un dato de fe, la Virgen de Guadalupe, a ella hace alusión la palabra MORENA, dirigida, con manipulación no disimulada a un valor universal de la Iglesia Católica en México. Nada es casual en política: una campaña presidencial comenzó un 12 de diciembre, el día más grande de los mexicanos en que se aparició la virgen de Guadalupe. Es la fiesta más importante de México.

Se han cometido violaciones al Estado laico, el Congreso fue testigo de un acto religioso, así sea de las ceremonias religiosas de Mesoamérica de las religiones autóctonas.

Hay acciones, actitudes, palabras que reciben una dimensión religiosa: las afirmaciones que en los hechos se revisten de poderes divinos: el poder de resolver los problemas, crear situaciones nuevas sólo con el poder de la palabra del tlatoani, de la autoridad civil. Se dan afirmaciones que deciden o decretan lo que es verdad y la mentira, el bien y el mal. Se justifican errores y crímenes. Actúan colocándose por encima del bien y del mal, de la verdad y la mentira, por encima de Dios.

Luz de lo alto

La Iglesia, toda confesión religiosa, no puede excederse y controlar al gobierno. Debe ser respetuosa de la gestión de la cosa pública. No puede extralimitarse en sus funciones y hacer política partidista.

Los católicos son ciudadanos mexicanos con todo derecho y pueden participar en la vida social y política. En lo personal y en lo nacional deben participar en la gestión de la cosa pública y en la construcción de un México de verdad y justicia y en la defensa de los pobres..

El Estado está obligado a respetar el trabajo de la Iglesia y su aportación en la construcción del país.

La Iglesia debe ser respetuosa del fuero de lo civil y no pretender absorber al gobierno en los civil en su forma propia de buscar el bien común. Exige el respeto de su autonomía

Ningún poder humano está autorizado para oprimir a la Iglesia. Debe respetar la libertad de conciencia y de culto. Debe formar al ciudadano para tener sentido crítico y no imponer su manera de ver las cosas, sus ideas y su ideología. Puede abusar en vehicular ideología en los nuevos libros de texto, imponer su ideología bien la nueva escuela mexicana.

Mejor es cumplir científicamente su tarea de transmitir la cultura y de educar para la vida. Urge sacar a México del retraso educativo y de la deficiente formación de los mexicanos. Vamos en el nivel educativo la cola de todos los países del mundo. Ya mejor México no participa en las pruebas internacionales.

Hay que respetar a la persona humana en sus creencias y principios. No imponer una ideología oficial del poder. El poder civil y la Iglesia pueden aportar mucho para formar la persona humana y construir un México de paz y progreso.

El buen católico es buen ciudadano, que es el “ciudadanos de dos reinos”. Como escribía Robert Bolt.

Recuerdo con simpatía y humor aquella revista de Rius, Los Agachados: “Dios como hombre es el más sublime de los hombres. El hombre como Dios es el más estúpido de los dioses.”

BCT

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