Pon un restaurante sin poner un restaurante

Pon un restaurante sin poner un restaurante

Dicen que son pocos los giros de negocio que, sin importar si hay crisis, pandemia, revolución o invasión zombie; siempre van a ser necesarios: la salud y la comida. Pues como poner un hospital sale mucho más caro, hablemos de los restaurantes.

Existe un espectro muy amplio en cuanto al tipo de restaurante que se puede poner; y no hablo del tipo de comida que servirás ya que, al menos aquí en México, las posibilidades son infinitas. Me refiero más bien a nivel o categoría de restaurante que pondrías ya que puede ser desde una fondita o cocina económica, hasta un restaurante de lujo. Obviamente dependiendo del tamaño del sapo es la pedrada, pero el principal reto que tienen este tipo de establecimientos, además de la inversión inicial, es la supervivencia a largo plazo.

Existen ciudades como nuestra amada Morelia donde somos “novedosos” lo que quiere decir que si hay algo nuevo toda la ciudad tiene que ir a conocerlo. Por esta razón los primeros 3 meses de un restaurante, con una buena estrategia de publicidad, tendrá unas excelentes ventas. El problema viene cuando pasa la moda y abre otro nuevo restaurante, entonces el primero baja sensiblemente sus ingresos. Existen en Morelia más de 1,200 establecimientos de comida registrados oficialmente como tales (sin contar los informales y los puestos ambulantes) así que la competencia es feroz la cual, adicionalmente a los 2 principales retos que te comenté hace rato y que son inversión inicial alta y supervivencia a largo plazo, se convierten en un negocio con bastantes riesgos.

Entonces si poner un restaurante es caro, tiene mucha competencia y es muy difícil que sobrevivas más de 2 años ¿qué alternativa tienes si te gusta eso de la cocina? Pues la respuesta son los restaurantes que no son restaurante, o como se popularizó en el gabacho, Dark Kitchen.

Las Dark Kitchen (DK) o Cocinas Ocultas, como su nombre lo indica, son cocinas equipadas que no están abiertas al público y se dedican a la elaboración de alimentos exclusivos para la entrega a domicilio. Las ventajas que tienen es que el monto de la inversión es de aproximadamente el 20% o una quinta parte que de un restaurante completo lo que las hace mucho más alcanzables para más personas. Si de todo eso que te ahorras una parte la inviertes en una muy buena campaña de publicidad y en un concepto innovador, el desempeño del negocio será mucho más prometedor.

Incluso muchas DK maquilan alimentos para otras marcas de tal manera que diversifican sus ingresos al tener clientes directos y ser proveedores de otros establecimientos de comida. De esta manera en una DK puedes hacer cortes de carne, mariscos y sopita de fideo al mismo tiempo y para distintos tipos de clientes.

Si bien las DK todavía no se popularizan tanto en México porque no contemplan la parte romántica de tener un lugar tradicional con mesas y tener a tus clientes ahí mismo, como modelo de negocio creció mucho a partir de la pandemia; aunque mayormente en ciudades grandes.

En ciudades pequeñas a medianas tienen mucho espacio para crecer así que considéralo, puede ser la oportunidad que esperabas para renunciar a tu chamba y emprender sin incurrir en tanto riesgo como montar un restaurante completo tradicional.

Si tienes ganas de poner una contáctame, yo te ayudo a armar el plan de negocios y a realizar simulaciones financieras para proyectar el desempeño del negocio. Esto te permitirá añadir un mayor grado de certeza a tu emprendimiento.

Si tienes alguna duda específica que quieras resolver o tema que quieras que platique en este espacio pregúntame en mi correo inteligenciaenfinanzas@gmail.com, a mi X @RockBrokers o en www.facebook.com/rockbrokers/

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