La prueba trágica de México
La prueba que enfrenta México ante Trump, caprichoso y brutal es muy grave, amenaza humillación y derrota mortal.
Estado de la cuestión
En armas, poderío, dinero Estados Unidos es superior. No es una lucha de igual a igual. Necesitamos medir las fuerzas y enfrentarlo con astucia, sabiduría.
Nuestro gobierno necesita superar la narrativa pretenciosa, demagógica, traidora al pueblo mexicano, deshacer eso.. Debe renunciar a su discurso fantasioso, inflado, sin verdad, contrario al bien de la Nación y falaz. Debe olvidarse de atender sólo a sus vasallos, de sus tribus. Debe defender el bien de todos los mexicanos, no sólo de MO—NA y sus partidos satélites, por encima de intereses mezquinos y de su ideología. En Bolivia, Chile, en donde ha habido elecciones los presidentes electos se han dirigido a todos los ciudadanos y los han invitado a la unidad. Nadie se dirige sólo a sus militantes como ”en un lugar de la mancha de cuyo nombre no quiero hacer memoria.” Expresión de Miguel de Cervantes Saavedra. Nadie polariza la población nacional.
En armas, poderío, dinero que Estados Unidos es superior. No es una lucha de igual a igual. Necesitamos medir las fuerzas y enfrentarlo con astucia, sabiduría. Hay que resistir con toda sabiduría, dignidad, prudencia.
Nuestro gobierno necesita superar la narrativa pretenciosa, demagógica, traidora al pueblo mexicano. Debe renunciar a su discurso fantasioso, inflado y falaz, ignorando la realidad enajenándose en país imaginario, de fantasía. Debe olvidarse de los intereses facciosos de sus vasallos, de sus tribus, de una minoría del pueblo de México. Debe defender el bien de México por encima de intereses mezquinos y de su ideología.
Vista Panorámica
Hay presidentes, diabólico, que llevan el odio y la mentira. No respetan los bienes de los demás, arrebatan, despojan, invaden, destruyen, asesinan pueblos, hacen la guerra.
Han perdido el sentido de la persona humana, de sus derechos y sus bienes. Olvidan el derecho de los pueblos. Invaden para hacerse de los territorios y sus riquezas. Roban grandes territorios, como Estados Unidos y los pueblos colonialistas. Olvidan que fueron migrantes y se cierran a pueblos pobres, migrantes. Contra todo derecho, hacen una persecución, asesinan. Después que despojan a los pueblos del tercer mundo de sus recursos, los explotan, devaluando perversamente las materias primas, los privan de sus derechos para trabajar en otras tierras, aterrorizan, asesinan, aplastan, masacran, derraman la sangre inocente, separan las familias, aplastan a los pueblos.
No entienden el destino universal de todos los bienes de la tierra. No respetan los derechos de las personas y de los pueblos. Acumulan riqueza, dejan en la miseria a los pueblos débiles.
Hacen la guerra para marginar, empobrecer. Ignoran, perversamente el Bien Común, el derecho internacional, el destino universal que el Creador dio a los bienes que produce la tierra. El fruto de la tierra y del trabajo es para todos. La Revelación divina establece: “mía es la tierra y sus riquezas y yo las destino para todos lo habitantes del orbe”. Es para que todos los hombres tengan lo necesario para realizar su destino humano y divino como personas humanas.
La situación de México en la situación del mundo, concretamente en América es sumamente grave, México se encuentra crucificado no tiene para dónde hacerse. Por un lado, el poder de Trump que se siente absoluto y dueño del universo, que no tiene dignidad humana ni moral, que se pasa por el arco del triunfo el derecho internacional y la dignidad de la persona y todos los mandamientos. Es un demonio capaz de todo, de despojar y asesinar como ya lo demostró invadiendo Venezuela, con todas las brutalidades criminales que perpetró ante el mundo.
Por otro lado el poder de la dictadura, comunista-castrista, simpatías y connivencias de muchos políticos mexicanos y de los gobiernos con el bloque comunista que se concreta en la dictadura comunista-castrista de Cuba. Corremos el riesgo de las represalias incalculables, inimaginables, el castigo que Trump impone a sus enemigos por coquetear con los enemigos del bloque que se le opone, la izquierda y las dictaduras comunistas. Por esas afinidades, que no son del pueblo sino una parte de la clase política, que tiene afinidades y coquetea con la ideología comunista de estados totalitarios, podemos imaginar lo peor, temer todo.
Las consecuencias de ese coqueteo pueden ser trágicas, de la pérdida de lo poco que nos queda de dignidad, de libertad, de territorios y las riquezas de México. La situación es extremadamente delicada, cargada de consecuencias destructoras de los derechos, la dignidad, las riquezas, materiales, culturales y sociales de nuestro México que amamos entrañablemente.
Luz de lo alto
Necesitamos que nuestro gobierno deje la actitud sectaria, que no busque el caudal político, el dinero, retener “el hueso”. Que cambie de actitud y abrase a todo México.
Que deje de soñar y creerse del mejor gobierno del mundo en un México de primer mundo. Para defender lo que le queda a México. Cuando los gringos arrebataron más de medio territorio, los mexicanos estaban divididos y hubo generales y gente preparada que se negaron a luchar.
Hay mexicanos que piensan que mejor los Estados Unidos invadan todo México para vivir como ellos. Que ignorancia absurda’.
La coyuntura es mortal, apocalíptica. Podemos perderlo todo como país.
Es momento de fe. Necesitamos la salvación de Cristo, el que venció al mundo perverso e inauguró un mundo de justicia y paz, fraternidad. Que no nos aplaste la Bestia del Apocalipsis que es capaz de derramar toda la sangre, barrer toda la libertad.
Necesitamos la intercesión ante Dios de la Virgen de Guadalupe. Ella, que con un milagro cambió la suerte de Juan Dios y levantó un pueblo conquistado y derrumbado, humillado, aplastado y les dio vida como un pueblo grande, libre, rico, en en la dignidad y la la paz.
Recordemos sus palabras: “Escucha, ponlo en tu corazón, mi hijito… no temas ningún dolor, ninguna pena…. ¿No estoy yo aquí que soy tu madre, no estás bajo mi sombra y resguardo, no soy yo la fuente de tu alegría, no estás en el hueco de mi rebozo, en mis brazos? (Nican Mopohua, n 118)
BCT

