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Kuinchekua, esplendor y belleza del arte

Estado de la cuestión

Urge que valoremos y la grandeza del alma de los michoacanos (descartando la necedad de sentirnos “el alma de México,” es una bonita pero no significa nada).

Su gran inspiración artística ha dado frutos de arte: danza, música, en un espacio maravilloso de poesía (poeta significa creador).

Una gran prueba de esta riqueza cimbró a los miles de asistentes a la kuínchekua en las yácatas de Tzintzuntzan el pasado sábado 15 de marzo.

Fue una  expresión maravillosa y muy alta de creación artística que nos transportó más frío del Olimpo griego purísimo cielo azul de Michoacán.

Vista Panorámica

Los habitantes de Michoacán tenemos a veces una idea empobrecida, miope, deformada por ciudadanos de la cultura occidental o extranjera formar por gentes de occidente de nuestra inmensa cultura indígena, (es decir abrir “ de ahí”, para nosotros de aquí. Basta basta un ejemplo: nuestras pirekuas , esas melodías de una inspiración y dulzura inmensa, son patrimonio de la humanidad.

La cultura mesoamericana y del territorio mexicano actual es de una enorme importancia, desde el paralelo 22 Centroamérica, creo que hasta los límites de la cultura inca. Hasta ella llegaba la cultura náhuatl. Tegucigalpa, palabra que nombra la capital de Honduras, es de origen náhuatl. Parte de esta civilización mesoamericana es la cultura purépecha, náhuatl, pirinda y las otras que estuvieron asentadas en tierras del centro occidente de México.

“Este gran espectáculo - anuncian los organizadores – presenta más de 350 portadores de tradición, incluyendo danzas como los Viejitos de Jarácuaro, Tlahualiles de Sahuayo, Negritos de Tingambato y Paloteo de Puruándiro”. Todos ellos son danzas de una gran belleza y riqueza cultural, tuvieron magnjíficas representacicones. Se presentaron muchas otras danzas de precioso contenido cultural, con actuación de altísima belleza y calidad.

La presentación de las danzas su contenido artístico, con elementos religiosos, imágenes del niño Jesús, la virgen su madre, Santo Santiago y otros santos se hacen respetuosamente, de manera objetiva. No hay jacobinismo de la ideología liberal, anti católica. Se hace con respecto y objetividad. Esta objetividad y respeto son apreciados por la gente en su inmensa mayoría católica

La kirínchikua es una expresión grandiosa, armoniosa, plena de arte de la danza y de la música, una expresión humana, un instrumento. Se lucieron las bandas de música, coreografía muy vistosa, luces llevadas en el impulso admirable con los efectos asombrosos de la tecnología electrónica.

Un porcentaje muy alto de la gente de Michoacán no conoce y no valora esas expresiones admirables del arte de los michoacanos, esa riqueza espiritual. Tenemos ideas vagas, ocasionales, fragmentarias de las danzas y de las bandas musicales que ambientan las fiestas patronales en nuestras parroquias. Así, su servidor conocía sólo, desde su adolescencia por la presencia del Seminario en Jarácuaro la sencilla y amena Danza de los Viejitos, de las otras, solo noticias muy vagas, desconocmiento.

Hay presencias muy notables de muchas danzas, con sus bandas y conjuntos musicales en muchos pueblos, organizaciones muy antiguas y realizaciones maduras y admirables.

Sus expresiones son de mucha altura por su inspiración de belleza, por la complejidad y la perfección de  las realizaciones artísticas, ritmos de danza y de canto y logran altura y plenitud de que causan del gozo estético único, absolutamente deleitoso.

La luz de lo alto

Los promotores de la  kuínchekua tuvieron una inspiración genial y están realizando, desde hace cinco años un rescate invaluable del incomparable y altísimo acervo artístico de estas tierras.

Para la vida de la gente realizan una actividad cultural extraordinariamente importante. Es cultura, es vida de más  belleza y sabiduría, expresiones sublimes de la vida de un gran pueblo.

Hay presencias muy notables de muchas danzas, con sus bandas y conjuntos musicales en muchos pueblos, organizaciones muy antiguas y realizaciones maduras y admirables.

La “fiesta”, que llenó de deleites del Olimpo el alma de los asistentes es como una bola de fuego en una noche fría y oscura que debe propagarse por los apóstoles y promotores del arte en el tiempo y en muchas almas de los michoacanos, de los mexicanos y de más allá.

Los asistentes tenían aspecto de personas que llevan el arte en el corazón y una búsqueda existencial. La condición social parecía de clase muy sencilla, pobre o media no de la clase social alta, económicamente hablando. En un ambiente de sencillez y amabilidad.

Es necesario poner este espectáculo artístico al alcance de todas las clases sociales, de todas las edades.

La promoción debe ser realizada por el gobierno como parte de su servicio publico, gastando el dinero de los impuestos.

El arte, instrumento e impulso de la educación.

La gente debe hacer promoción por contagio, la experiencia se transmite de boca a boca, por testimonio. Se comparte una gran emoción y la experiencia de riqueza armoniosa y de un gozo desbordante e imprevisible por el toque de la armonía y belleza de las creaciones  y la inspiración  del arte. Es otra vida más alta, más pura, noble y deleitosa.

Nos elevamos de los niveles de la vida instintiva simplemente, tal vez brutal, de las bajas pasiones. Nos levantamos del mundo del egoísmo, la violencia. Levantamos el vuelo de la droga, el alcohol, todas las adicciones. Con este movimiento nos eleva a cielos muy altos en un proceso de humanización, sublimación, divinización.

BCT

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