Derechos de propiedad industrial. On the road

Derechos de propiedad industrial. On the road
Publicado

Los derechos de propiedad industrial, comprenden los derechos de dominio de la persona creadora para usar, gozar, disfrutar y disponer de sus invenciones, diseños y signos distintivos, en el mercado y el comercio.

Esa noción básica, permite distinguir que hay un derecho de patentes, para las invenciones, y un derecho de marcas, para los diseños y signos distintivos.

En el orden internacional, el tratado fundamental en la materia es el “Convenio de Paris para la Protección de la Propiedad Industrial” de 1883.

(La persona que no se haya asomado a este campo puede sentirse sorprendida de que el Convenio internacional tenga más de 140 años de haberse iniciado; pero se debe recordar que las invenciones son una constante del ser humano. Un punto puede ayudar a entender la necesidad “temprana” de la regulación internacional: en 1876, Alexander Graham Bell, obtuvo el registro por “inventar” el teléfono, según patente US174465A y esa patente es quizá una de las más lucrativas en toda la historia humana; no obstante que fue Antonio Meucci, quien en 1849 lo inventó y no sin disputas).

La organización universal en la materia es la OMPI (Organización Mundial de la Propiedad Intelectual) y WIPO con sus siglas en inglés, que es rectora, difusora, divulgadora y con efectos de registro en la parcela del tema que se trata.

A partir de ello y de un amplio conjunto de normas, cada estado del mundo tiene sus reglas y autoridades especializadas en la materia, con diseños muy diferentes.

En lo sustancial, las patentes pueden resultar muy valiosas, así, por solo mencionar un ejemplo, la patente del fármaco adalimumab (usado para atender la artritis reumatoide, psoriasis y otras enfermedades) ha generado beneficios económicos en general por alrededor de un billón novecientos cincuenta y ocho mil doscientos cuarenta y seis millones cuatrocientos mil pesos: $1,958,246,400,000.

El valor de las marcas también puede llegar a ser muy elevado, esto es, el solo valor del logotipo, emblema o diseño, más allá de los productos con los cuales se asocia, puede tener un valor económico propio relevante por lo que, de manera general, en la “contabilidad” de las empresas dueñas de las marcas, se integra como un activo.

Por supuesto que el valor de las patentes y las marcas no es fijo, sino que oscila en el tiempo y dependiendo de las circunstancias.

Por ejemplo, si una empresa dueña de una marca de refresco de cola introduce en el mercado un nuevo producto que no contiene azúcar, sino edulcorantes u otros endulzantes, esto afecta residualmente hacia arriba o hacia abajo el valor de su marca, dependiendo de si el producto nuevo es más o menos demandado por las personas consumidoras.

En el caso de las patentes ocurre algo similar con su valor, que puede incluso llegar a ser de cero, como ocurre con aquellas patentes que permitían producir un medicamento “x” que luego las autoridades sanitarias del mundo ordenan retirar del mercado por sus efectos nocivos para la salud.

Todo lo anterior se menciona porque la economía de nuestro tiempo está ligada en gran medida a la correcta inversión de recursos, públicos y privados, orientados a la creación de propiedad industrial que encuentran en las patentes y marcas una expresión (son un dato) y luego trasciende a la producción de bienes y servicios que requieren y generan trabajo, valor, beneficios…riqueza para distribuir.

Conforme a los registros de la OMPI y de la autoridad equivalente de los Estados Unidos de América (la segunda autoridad nacional con mayores registros de patentes, luego de China), las patentes registradas, tanto valiosas como no, en los últimos años tienen que ver con tecnologías de la información, la comunicación (IA, criptografía, semiconductores…), energía, nuevos materiales, medicina, medicamentos, robots, etc.

Por el origen de las invenciones, hoy en día los primeros lugares por solicitudes de registro de patentes los tienen la República Popular China, y le siguen los Estados Unidos de América, Japón, República de Corea y Alemania. (Datos de la OMPI).

En Marcas, también China y los Estados Unidos de América van a la cabeza, y les siguen: la Federación Rusa, India y Brasil. (Datos de la OMPI).

México no está en los primeros diez lugares en cuanto hace a solicitudes y registros de patentes y marcas, pero tiene presencia, como es entre otras con las solicitudes de patentes publicadas: una sobre un procedimiento para sembrar nubes y composición utilizada para tal aplicación, con el ánimo de estimular la precipitación de la lluvia; o la concerniente a la obtención de sales de amonio orgánicas con trazabilidad y detergencia dispersante para combustibles líquidos. (OMPI).

¿México está destinado a solo prosperar en el sector primario de la agricultura, ganadería, pesca, minearía y explotación forestal?

En lo personal, me parece que no se debe ver solo como un destino manifiesto para México el sector primario de la economía; por supuesto que no, y algo dicen el auto eléctrico Olinia y la supercomputadora Coatlicue.

RYE

logo
Mi Morelia.com
mimorelia.com