Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- En el complejo laberinto de la burocracia sanitaria en México, perder el empleo solía significar algo más que una crisis financiera: representaba una interrupción abrupta —y a veces fatal— de tratamientos médicos. Hasta hoy, saltar del IMSS al IMSS-Bienestar implicaba convertirse en un "desconocido" para el sistema, repitiendo análisis, citas y diagnósticos desde cero.
Esa era de fragmentación está por terminar. El Gobierno Federal ha puesto en marcha un ambicioso esquema de expediente clínico interoperable, una "autopista digital" que permitirá que los datos médicos de los ciudadanos viajen con ellos, independientemente de su estatus laboral.
Mónica Ballesteros Arias, directora general de Estrategia Institucional de la Secretaría de Salud, reveló que el corazón de esta reforma es la continuidad del tratamiento. El objetivo es simple pero revolucionario: si un paciente es diagnosticado en el IMSS y queda desempleado, su expediente aparecerá de forma inmediata en la pantalla de un médico de IMSS-Bienestar.
No se trata de crear un archivo único y monolítico, sino de un sistema de intercambio inteligente. Cada institución mantendrá su autonomía, pero compartirá información crítica: imágenes médicas, resultados de laboratorio y diagnósticos previos.
Para que este ecosistema funcione, la nueva Credencial del Servicio Universal de Salud será el dispositivo de vinculación. Al presentarla, el médico podrá acceder al historial digital del paciente sin importar dónde se originó la atención original.
RPO