Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- ¿Sabías que un Premio Nobel no puede ser revocado ni transferido, aunque su medalla termine en otras manos? La Fundación Nobel recordó que el verdadero galardón es el reconocimiento histórico, no el objeto físico, y que permanece siempre ligado al nombre del ganador.
Una vez que el Comité correspondiente (como el Noruego para el caso de la Paz) toma su decisión, esta es definitiva y sin posibilidad de anulación o reparto. Así lo establece la normativa de la Fundación Nobel, que no permite que un premio se transmita simbólicamente ni mucho menos legalmente a otra persona, institución o país.
Esto aplica también si el galardonado fallece poco después de recibir el reconocimiento: el nombre queda registrado como el único merecedor del honor, sin importar qué suceda con la medalla o el dinero del premio.
Aunque el premio es intransferible, la medalla, el diploma y el dinero sí pueden ser usados libremente por la persona galardonada. La Fundación Nobel no impone restricciones: pueden conservarse, donarse, venderse o incluso extraviarse.
La medalla del Nobel de la Paz pesa 196 gramos, mide 6.6 centímetros y está hecha de oro de 18 quilates. Fue diseñada en 1901 por el escultor noruego Gustav Vigeland. En su anverso aparece Alfred Nobel y, en el reverso, tres figuras abrazadas bajo la inscripción en latín: Pro pace et fraternitate gentium (“Por la paz y la fraternidad de las naciones”).
BCT