Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- El Centro Histórico de Morelia es uno de los mayores orgullos de la capital michoacana: sus calles de cantera, sus inmuebles emblemáticos y su riqueza arquitectónica dan cuenta de siglos de historia.
No obstante, detrás de esta imagen que atrae a turistas y visitantes, se ha ido consolidando un fenómeno que transforma silenciosamente la vida en el Centro Histórico: el despoblamiento. ¿Pero cuáles son los factores que han incidido en esto?
Al respecto, Alexia Chacón Estrada, artista visual y gestora cultural, actual responsable del proyecto Cartografías Afectivas, compartió en entrevista para MIMORELIA.COM que desde hace aproximadamente cinco años su trabajo se ha centrado en la memoria, patrimonio cultural, comunidad y archivo en Morelia.
Por ende, señaló que, desde las experiencias y opiniones de las y los habitantes del centro que han participado en distintos proyectos, lo que ha detectado es que factores como el aumento en los costos de los servicios, la expansión del comercio y, en algunos casos, la percepción de inseguridad han provocado que muchas viviendas dejen de ser hogares para convertirse en establecimientos comerciales, pues sus habitantes buscan opciones más rentables para vivir en otras zonas de Morelia.
“Todos estos factores, así como el cambio de uso de suelo, han trastocado la cotidianidad; con la entrada de más comercio, suelen desplazarse las necesidades primarias de una comunidad (…)”, indicó.
Chacón Estrada señaló que el perfil de quienes actualmente residen en el Centro Histórico es diverso, ya que va desde familias que llevan generaciones habitando en algunos de los barrios que lo conforman —lo cual se ha convertido en parte de su identidad—, hasta estudiantes foráneos que cursan su formación académica.
Asimismo, mencionó que también habitan esta zona académicos e investigadores de distintas disciplinas, quienes mantienen algún vínculo o proyecto relacionado con la historia y la arquitectura de la ciudad.
En este tenor, subrayó que, de los aproximadamente 16 barrios con los que cuenta el Centro Histórico, aquellos en los que todavía se percibe una mayor habitabilidad son La Soterraña, San Juan, San José, El Carmen, así como algunas calles de Capuchinas y de La Merced.
Cuestionada sobre si el despoblamiento del centro podría considerarse una problemática, resaltó que la respuesta depende de la perspectiva desde la cual se analice. Explicó que, para quienes viven en esta zona de la ciudad, el aumento en el costo de los servicios, así como la pérdida de los lazos comunitarios, inciden directamente en la identidad de las y los habitantes.
“No se deben demonizar estas transformaciones; pasa en muchas ciudades, es un fenómeno global. Pero también es un llamado a que las instituciones se fijen en los lugares que mantienen esta comunidad e incentiven acciones para que se conserve, desde la cultura, el deporte y la vida comunitaria”, precisó.
Finalmente, señaló que preservar la habitabilidad de los barrios es importante tanto para la comunidad como para la ciudad, ya que, de acuerdo con información oficial, este es uno de los criterios que se toman en cuenta para la continuidad de Morelia como Ciudad Patrimonio.
¿Y qué opinan las y los habitantes del centro? ¿Todavía es rentable vivir en esta zona?
Al respecto, durante un sondeo realizado por este medio de comunicación, don Armando, ciudadano de 70 años y con más de 35 años viviendo en la zona centro, compartió que, desde su perspectiva, los servicios sí han aumentado de manera considerable.
“Es una zona en la que he vivido la mitad de mi vida, sí hay cierto afecto. Pero el pago de servicios puede no ser rentable para muchos. Solo un ejemplo: el recibo de la luz a veces llega de más de mil pesos. Entonces sí se entiende que, de los que éramos aquí hace años, muchos se fueron a otras colonias (…)”, indicó.
Por su parte, la señora Julissa comentó que, en su caso, el pago de los servicios se vuelve más manejable debido a que tanto ella como su esposo e hijos contribuyen para cubrir estos gastos.
“Sí llegamos a pensar en vender o incluso rentar para oficinas. Pero es la casa familiar y no es fácil dejar ir tantos recuerdos; lo que ayuda es que todos aportamos (…)”, compartió.
Aunado a esto, Mario, estudiante foráneo de 22 años de edad, señaló que, al vivir con roomies y pagar únicamente un cuarto, puede costear su estadía en el Centro Histórico de Morelia.
“Las rentas en todos lados están caras; lo que nos ayuda es que somos roomies y solo pagamos por cuarto. Pero cuando hay marchas o cierran calles, sí es algo que me ha hecho pensar en mudarme”, añadió.
Finalmente, la señora Goretti compartió que lleva cerca de dos décadas viviendo en la zona centro y que ha notado un aumento en el costo de los servicios, así como un incremento en las viviendas compartidas.
“Desde hace varios años se da mucho la renta de cuartos. Entonces sí notamos que todavía hay gente viviendo aquí, pero muchas veces son estudiantes o personas que están solo por un tiempo, ya no tanto los dueños”, concluyó.
A partir de la entrevista con Alexia Chacón y los testimonios de algunos habitantes, el despoblamiento del Centro Histórico de Morelia refleja una transformación compleja en la que convergen factores económicos, sociales y urbanos, y que impacta tanto en la vida cotidiana de sus habitantes como en la identidad misma de la zona.
Mientras que algunos barrios aún resisten gracias a la permanencia de comunidades arraigadas, el reto para distintos sectores podría recaer en generar condiciones que permitan conservar aún más estos espacios como lugares habitables, vivos y no solo como escenarios turísticos o comerciales.
rmr