Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- En comunidades rurales persisten prácticas de maltrato animal que con frecuencia no son identificadas como actos de crueldad debido a factores culturales y a la normalización de ciertas conductas relacionadas con animales de trabajo y domésticos.
La titular de la Unidad de Investigación y Persecución del Delito de Maltrato Animal de la Fiscalía General del Estado (FGE), Fabiola Rosas Espinoza, compartió que en algunos municipios el tema del bienestar animal continúa siendo relegado frente a otras dinámicas económicas y sociales.
“Hay municipios que son ganaderos, que son agricultores, que se enfocan en otro tipo de políticas públicas y le restan interés al tema de los animales domésticos”, expresó.
Bajo esta misma lógica, Sandra Lucía Arias Gutiérrez, activista animalista, recalcó que muchas conductas normalizadas en comunidades rurales no son percibidas por la población como maltrato o crueldad animal.
“Hay maltrato en zonas rurales y es una cosa que ni siquiera sabemos que existe. O sea, no somos conscientes de lo que hay porque para esa realidad no es maltrato, porque para esa realidad no es crueldad”, mencionó.
Asimismo, expuso que en distintas regiones del estado continúan registrándose casos relacionados con abandono, falta de cuidados y violencia hacia animales de trabajo, situaciones que pocas veces son denunciadas ante las autoridades.
En este tenor, Sandra Arias resaltó la necesidad de ampliar la información y sensibilización fuera de Morelia, así como acercarlas a comunidades rurales donde la relación con los animales responde a contextos distintos a los urbanos.
SHA