Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- La violencia obstétrica es una de las formas de violencia de género menos visibilizadas en el sistema de salud de Michoacán, pese a que muchas mujeres han reportado experiencias de maltrato durante el embarazo, parto o puerperio.
De acuerdo con la Secretaría de Igualdad Sustantiva y Desarrollo de las Mujeres (Seimujer), en 2021 se presentó la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) del INEGI, la cual evidencia que hasta el 32 por ciento de las mujeres michoacanas han sufrido algún tipo de violencia obstétrica, es decir, una de cada tes han experimentado prácticas como humillaciones, regaños, procedimientos médicos sin consentimiento o negligencia durante la atención médica.
Inclusive, refleja que el 7 por ciento de las mujeres fue aislada de su bebé por más de cinco horas, 3 por ciento una firma involuntaria de documentos, 27 por ciento se le impuso o forzó a usar un método anticonceptivo, 11 por ciento refirió recibir una atención tardada, 4 por ciento que le negaron la anestesia, 15 por ciento fue ignorada, 5 por ciento recibió ofensas, 1.6 por ciento sintió pellizcos y jaloneos, 15 por ciento recibió gritos o regaños, y 13 por ciento estuvo en posiciones incómodas.
Asimismo, evidencia que el 46 por ciento de los nacimientos fueron por cesárea, 9 por ciento no se les informó sobre la cesárea y 17 por ciento no autorizó que se le realizará una cesárea. El porcentaje de mujeres por grupos de edades que experimentaron algún tipo de violencia obstétrica en su último parto fue el 5 por ciento entre el 15 a 19 años, 49 por ciento entre 20 a 29 años, 38 por ciento entre 30 a 39 años y, 7 por ciento entre los 40 y 49 años.
Y los municipios con mayor incidencia de este tipo de violencia son Morelia seguido de Uruapan, Los Reyes, Zitácuaro, Lázaro Cárdenas, Zamora, Tacámbaro, Sahuayo, Hidalgo, La Piedad, Jacona y Peribán.
La violencia obstétrica puede manifestarse mediante prácticas como la negativa de atención oportuna, intervenciones médicas innecesarias, esterilizaciones o cesáreas sin consentimiento informado, así como trato deshumanizado por parte del personal de salud.
Organizaciones defensoras de los derechos reproductivos han advertido que estas prácticas se mantienen invisibilizadas debido a la normalización del maltrato durante el parto y la falta de mecanismos claros para denuncias. Incluso, muchas mujeres desconocen que las agresiones vividas durante la atención obstétrica constituyen una forma de violencia institucional.
Derivado de una revisión en el Sistema Único de Información y Gestión de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (SUIGCEDH) del 2022 a la fecha se tiene un registro de 17 quejas en materia de violencia obstétrica.
Cuatro de ellas registradas en el 2022; 2 más en 2023; 5 en el 2024, siendo el año con mayor número de registro; 4 el año pasado y 2 este año. La Secretaría de Salud en Michoacán (SSM) es la dependencia con mayor quejas (10) seguida del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) con tres, el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) con tres y una en la Coordinación del Sistema Penitenciario del Estado de Michoacán.
Combatir este problema requiere no solo reformas legales, sino también capacitación del personal médico, protocolos de atención con perspectiva de género y mecanismos eficaces de denuncia.
BCT