Paracho, Michoacán (MiMorelia.com).- Portando enaguas y vestimentas típicas de la región, Nayeli Leonardo Agustín celebra con su familia eventos como la segunda marcha del Orgullo Púrhepecha LGBTIQ+ llevada a cabo en Paracho, pues asegura que de esta manera ella está más cerca de encontrar la plenitud a través de esta manifestación, ya que su región comienza a respetar a un sector tan vulnerado.
Nayeli es una mujer trans, originaria de la comunidad de J. Jesús Díaz Tzirio de Los Reyes, Michoacán; es secretaria de una escuela y de esta manera ayuda a su esposo para sustentar a su familia.
Durante años, esta mujer indígena ha sufrido discriminación desde el ceno familiar, social y de autoridades comunales que hoy en día se hacen llamar autónomas. Califica de triste y cruel el no sentir respaldo de sus representantes.
Ser persona transexual como yo no es una enfermedad, es encontrarte contigo misma, es saber quién eres tú, quién fuiste desde tu nacimiento. No había necesidad que te dijeran que estás mal, porque solo provocan traumas y confusión al decirte que estabas mal, pero yo no estaba mal, yo soy una persona que siempre ha luchado por su plenitud", expresó.
Nayeli señaló que a comunidades como la suya no han llegado los programas y la capacitación para poder realizar trámites importantes para ella, como el cambio de género en documentación oficial, sin embargo, no descarta la idea de luchar para que en J. Jesús Díaz Tzirio, así como en comunidades vecinas, este tipo de ejercicios administrativos sea un hecho.
Nayeli es madre adoptiva de una niña de 8 años de edad, Dalia Tiztziqui, estudiante de primaria que de grande quiere ser militar. Vive en un ambiente sano; actividades como nadar, jugar con sus papás y salir a pasear, son sus pasatiempos favoritos. Identifica plenamente a su madre como una mujer trans y es conciente del abuso y la discriminación que ha sufrido Nayeli.
A veces no la saludan y la critican porque la gente piensa que ella es hombre y eso a mí me duele, me siento mal que digan cosas de mi madre. Yo les digo que no se rían de ella, que ella nació así pero que ella se considera mujer y yo la considero mi madre", concluyó la menor.
Por su parte, Esteban Trejo, esposo de Nayeli, se dedica al campo y por el ambiente en el que se desarrolla ha aprendido a lidiar con la ignorancia y la discriminación por parte de compañeros, vecinos y de las propias autoridades, señalando al consejo comunitario de omiso para con sus intereses, expresados en varias ocasiones.
"A mí me da lo mismo, francamente de ellos no como, a m ípor lo que me duele es por mi hija y mi esposa. Eventos como la marcha se tienen que reconocer, darle más auge y difusión, así es como se dan a conocer historias como la nuestra, también nosotros somos una familia y somos una familia muy feliz", aseguró.
Nayeli dice estar cansada de los atropellos a sus derechos, mismos que ha sufrido por años, pues también se le ha señalado con un sinnúmero de calificativos despectivos, pero lucha día a día por salir adelante junto a su familia y cumplir los sueños de su hija.
"He volado lo más alto que he podido, a través del sufrimiento. No somos personas violadoras, no somos personas que transmitimos enfermedades sexuales, somos personas que anhelamos la felicidad del mundo como todos los demas, queremos un mundo mejor solamente", aseveró.
También levantó la mano para poder formar parte del Congreso del Estado, pues más que nadie, dice conocer las necesidades y condiciones en las que viven sus pares.
"Si yo fuera diputada lucharía para que no se violen los derechos humanos de una mujer transgénero que vive en una comunidad indígena. Buscaría castigar a quienes abusen de los usos y costumbres para amedrentar en contra de su identidad. Finalmente lucharía para que las parejas transgénero, siempre y cuando sean estables y cumplan con las condiciones, puedan tener derecho a formar una familia como la mía", concluyó.
Según cifras de la Encuesta Nacional sobre Diversidad Sexual y de Género (ENDISEG) 2021, en México hay un poco más de 316 mil personas transgénero, es decir, que se identificaban con la identidad y el sexo opuesto al que les fue asignado al nacer, sin embargo, en 2021 fue considerada la segunda región mas peligrosa para las personas trans.
En junio se conmemora el Día Internacional del Orgullo por la Diversidad y éste sirve para luchar por los derechos y la igualdad, así también para alzar la voz por aquellos que han sido alcanzados por la ola de violencia y crímenes de odio que se viven en el país.
Historias como las de Nayeli y Esteban son un ejemplo de que se ha avanzado en materia de derechos e igualdad, pero hace falta avanzar más para lograr que todas y todos gozen de las mismas oportunidades en un ambiente sano y respetuoso.
rmr