Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- El reclutamiento forzado de niñas, niños y adolescentes por grupos criminales se ha convertido en una de las crisis más graves y silenciosas en Michoacán y en el país, advirtió la organización civil Reinserta. “No es un fenómeno nuevo, pero sí uno que ha cambiado y se ha expandido”, alertó Sofía Martínez Paz, directora de Incidencia y Políticas Públicas.
Con más de una década de trabajo, Reinserta acompaña a infancias que han vivido violencia extrema, muchas de ellas atrapadas en el ciclo víctima–victimario. “En muchos casos, quienes hoy ejercen violencia antes fueron víctimas”, explicó Martínez Paz, al subrayar que romper ese ciclo es el objetivo central de la organización.
Aunque no existen cifras precisas por la complejidad del fenómeno, organizaciones civiles como Reinserta han estimado que alrededor de 145 mil y 250 mil menores podrían estar en riesgo de reclutamiento forzado en México, lo que representa un grave problema que debe ser atendido de inmediato y de forma integral por el gobierno.
Sofía Martínez advirtió que una de las modalidades que más preocupa es el enganche por medios digitales: "Hoy tenemos que sumar el reclutamiento a través de redes sociales y videojuegos", dijo al advertir que los grupos criminales han adaptado sus estrategias para enganchar a menores cada vez más jóvenes.
Reinserta, organización que se ha visibilizado masivamente por las entrevistas realizadas por una de sus cofundadoras, Saskia Niño de Rivera, a reconocidos homicidas, ha documentado que muchos adolescentes reclutados terminan en centros de internamiento, pese a haber sido forzados a cometer delitos. “Siguen siendo niños, aunque el sistema los trate como criminales”, afirmó Martínez Paz, quien destacó la falta de modelos especializados de atención basados en trauma.
En su investigación de 2022, la organización encontró que siete de cada diez adolescentes internados que reconocieron haber sido reclutados realizaron actividades de sicariato. Además, confirmó que hoy las tareas criminales son prácticamente indistintas entre hombres y mujeres.
Otro factor de riesgo es el vacío legal. En Michoacán, el reclutamiento forzado no está tipificado como delito, a pesar de que existen varias iniciativas de reforma al Código Penal del estado desde hace años. “La tipificación es necesaria, pero no basta”, aclaró Martínez Paz, al insistir en que debe formar parte de una política pública integral de prevención, atención y reinserción.
Uno de los problemas alrededor de este fenómeno y que dificulta su atención oportuna es que alrededor del 70% de los casos de reclutamiento involucran a personas cercanas a los menores, como familiares, vecinos o conocidos, lo que complica su detección y denuncia oportuna.
Ante este escenario, Reinserta impulsa una gira nacional de capacitaciones para docentes, familias y organizaciones civiles. “Los grupos criminales ofrecen pertenencia donde el Estado no llega”, explicó la directora, al destacar la importancia de fortalecer los factores de protección en las comunidades.
Finalmente, Martínez Paz llamó a visibilizar el problema como una prioridad de seguridad y derechos humanos. “Hasta el 50% de las filas del crimen organizado podrían estar conformadas por niñas, niños y adolescentes”, advirtió, al insistir en que atender esta crisis es clave para frenar la violencia a largo plazo.
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