Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- El padre Gilberto Vergara García, quien fue párroco de Aguililla durante seis años, señaló que la violencia registrada en ese municipio ha dejado a la población “paralizada”, sin entradas ni salidas, debido a los bloqueos en la carretera Apatzingán-Aguililla.
En un testimonio difundido este lunes, el sacerdote —actualmente encargado de la parroquia San Antonio de Padua, en San Antonio de la Labor, municipio cercano a Apatzingán— explicó que personas originarias de Aguililla que asistían a un congreso diocesano no pudieron regresar a su comunidad tras los hechos violentos.
“El pueblo está paralizado. No hay entradas, no hay salidas. El pueblo está así”, expresó.
Detalló que los bloqueos se registran sobre la carretera Apatzingán-Aguililla, una vía de aproximadamente 83 kilómetros que atraviesa el municipio de Buenavista, particularmente en la zona de Pinzándaro, además de puntos como el conocido "Puente de fierro".
El sacerdote indicó que, aunque en la mañana se logró liberar momentáneamente un tramo carretero, posteriormente volvieron a registrarse bloqueos. Añadió que ha mantenido comunicación con autoridades estatales, luego de que el subsecretario del Gobierno de Michoacán se contactara con él para compartir información sobre el operativo desplegado en la región.
Vergara García consideró que la situación podría estar relacionada con la presencia hegemónica de un grupo delictivo en Aguililla y sus alianzas en municipios cercanos, lo que —dijo— habría generado una reacción tras acontecimientos recientes.
El clérigo subrayó que, aunque la atención pública suele centrarse en ciudades grandes, en municipios como Aguililla el impacto suele ser mayor debido al contexto local.
“Estamos muy al pendiente porque obviamente son personas de nuestra diócesis”, expresó.
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