Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Millones de mexicanos no se dan cuenta que cuando abren una botella de agua, toman un refresco o compran alimentos empaquetados, pequeñas partículas de plástico terminan entrando silenciosamente a su organismo. La advertencia ya no proviene únicamente de ambientalistas: estudios recientes citados por Greenpeace revelan que una persona puede consumir aproximadamente cinco gramos de microplásticos a la semana -equivalente al tamaño de una tarjeta de crédito-, materiales relacionados con algunos tipos de cáncer.
La alerta fue expuesta por Viridiana Lázaro, vocera de Greenpeace y campañista de Océanos, quien sostuvo que el problema de los plásticos de un solo uso se ha convertido en una crisis ambiental y de salud pública que México sigue sin enfrentar de manera contundente.
“Los plásticos están en todas partes. El 80 por ciento de los residuos que llegan a los océanos son plásticos y eso está afectando gravemente a la biodiversidad marina y también a las personas”, afirmó durante una entrevista en el programa radiofónica En Contexto, que se transmite por Radio Fórmula Morelia, de 16:00 a 17:00 horas.
La activista explicó que el reciclaje, una de las principales apuestas gubernamentales y empresariales, apenas logra recuperar entre el 6 y el 8 por ciento de los plásticos producidos. El resto termina en vertederos, ríos, mares o incinerado. “La responsabilidad sigue recayendo completamente en los consumidores cuando quienes deberían hacerse cargo son las empresas productoras”, dijo.
En ese contexto, Greenpeace criticó la reciente Ley General de Economía Circular, al considerar que fue diseñada más para favorecer a la industria que al medio ambiente. “Sabemos que la ley fue creada principalmente con la industria y eso se nota en el resultado. Nunca hubo un verdadero Parlamento abierto”, acusó Lázaro.
La organización ambientalista también cuestionó que la legislación contemple mecanismos como la termovalorización y la pirólisis, prácticas relacionadas con la quema de residuos. “Eso no es economía circular. La quema genera dioxinas y contaminantes dañinos para la salud y para el medio ambiente”, señaló.
Viridiana Lázaro recordó que Greenpeace, junto con otras organizaciones civiles, ganó un amparo en 2024 para exigir al Poder Legislativo acciones más firmes contra los plásticos de un solo uso. Entre las medidas impulsadas se encuentra la modificación de leyes para prohibir este tipo de materiales y obligar a las empresas a asumir la gestión de sus residuos.
La activista consideró que México enfrenta además un problema cultural y económico en torno al consumo desechable. “Necesitamos cambiar hábitos, pero también necesitamos que existan alternativas reales en el mercado. Las empresas tienen que apostar por sistemas de refil, consumo a granel y reducción de empaques”, sostuvo.
Greenpeace advirtió que la contaminación por microplásticos ya no puede verse únicamente como un asunto ecológico, debido a que las partículas están migrando a los alimentos y al agua de consumo cotidiano. “Los alimentos ultraprocesados y empacados en plástico son parte importante del problema”, afirmó.
Finalmente, Lázaro insistió en que la presión social será clave para obligar a gobiernos e industrias a modificar el modelo de consumo actual. “La ONU ya considera la contaminación por plásticos como uno de los grandes retos mundiales junto con el cambio climático y la pérdida de biodiversidad. México necesita actuar con urgencia”, concluyó.
BCT