Cada ciclo del sueño tiene una duración de 90 minutos (Foto: Pixabay) 
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Falta de sueño afecta metabolismo y las emociones

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Ciudad de México (Rasainforma.com).- La falta de sueño se traduce en un problema grave de salud, ya que disminuye la capacidad inmunológica, afecta el metabolismo y, de manera grave las capacidades de aprender, de memoria y atención.

Dormir bien, alimentarse de manera adecuada, ejercitarse y mantener activo el cerebro son algunos hábitos que podrían contribuir a retardar la presencia de alguna alteración demencial.

Irma Yolanda del Río Portilla, académica de la Facultad de Psicología (FP) de la UNAM, explicó que existe una interacción entre sueño y emociones: "son menos las alteraciones conductuales cuando se establecen patrones saludables del sueño", por lo que es necesario tener hábitos desde pequeños y mantenerlos durante toda nuestra vida.

De acuerdo con el neurocientífico británico Matthew Walker, "el sueño restaura los circuitos emocionales y con ello nos prepara para los retos y las interacciones sociales del día a día. Por el contrario, el insomnio rompe los mecanismos que nos protegen de las enfermedades mentales", refirió la universitaria.

Al privar del sueño a una persona, la amígdala cerebral (el resorte que mantiene las emociones bajo control) se vuelve hasta 60 por ciento más reactiva, y al no tener un sueño reparador, los individuos se vuelven irritables y hacer cosas de manera impulsiva, enfatizó.

El sueño es cíclico, como la alimentación; la vigilia y el sueño completan un ritmo circadiano, igual que el día y la noche. Durante este proceso se desarrolla actividad eléctrica cerebral.

Cada ciclo del sueño tiene tres etapas y el sueño de movimientos oculares rápidos (REM) o paradójico, "fase en la que soñamos las cosas vívidas, cosas locas, como volar, pero si éstas las tenemos en una etapa de vigilia, estarían relacionadas con una patología: la esquizofrenia".

Relación del sueño con las emociones

Emociones como la depresión, tristeza, alegría o enojo son reacciones subjetivas a un suceso sobresaliente, caracterizado por complejos cambios de orden fisiológico, que hacen que estemos alerta, tengamos respuestas reflejas, movimientos en forma inmediata, o lo que se conoce como parálisis, es decir, podemos quedarnos congelados.

Por otra parte, los estímulos que recibe el cerebro al utilizar celulares, computadoras y televisión por largos periodos antes de dormir, afectan el sueño, "nuestro organismo necesita rutinas, hábitos, e irnos a un lugar oscuro a dormir".

Finalmente, Del Río Portilla indicó que cada ciclo del sueño tiene una duración de 90 minutos, entonces, si una persona desea hacer una siesta, debe ser de 20 o 90 minutos, pero si se tuvo insomnio durante la noche anterior, no es recomendable para tener un sueño reparador.

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