Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Lo que hace unos años parecía el futuro inevitable de los supermercados ahora comienza a retroceder. Gigantes del comercio minorista como Walmart, Target y Costco están reduciendo, limitando o incluso eliminando las cajas de autopago en varias de sus tiendas, en un movimiento que refleja el desgaste de un modelo que prometía rapidez, comodidad y ahorro.
Aunque las empresas insisten en que los cambios buscan mejorar la experiencia del cliente, detrás de la decisión existe una preocupación creciente: el aumento de pérdidas económicas por robos y errores en las cajas automáticas.
De acuerdo con diversos estudios citados por medios especializados, el 27 por ciento de los consumidores reconoció haber robado intencionalmente en estaciones de autopago. Además, un 36 por ciento admitió haberse llevado productos sin pagarlos por accidente; sin embargo, más de la mitad de ese grupo aseguró que decidió quedarse con los artículos.
En la industria minorista, este fenómeno es conocido como shrink, término utilizado para describir pérdidas relacionadas con robos, errores administrativos o fallas operativas. El problema se ha disparado al grado de obligar a las compañías a replantear cuánto vale realmente sustituir empleados por tecnología.
En el caso de Walmart, algunas sucursales en Estados Unidos ya eliminaron completamente las cajas automáticas y comenzaron procesos de rediseño para priorizar atención personalizada. La empresa sostiene que el objetivo es ofrecer una experiencia de compra más cercana y eficiente.
Pero el problema no solo gira alrededor del robo. Para muchos consumidores, el autopago dejó de representar comodidad. Las largas filas, los errores de escaneo, las alertas constantes y la sensación de realizar trabajo que antes hacía un cajero han provocado frustración creciente.
RPO