Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- El exjugador de la NBA, Jason Collins, falleció a los 47 años tras enfrentar una dura batalla contra un glioblastoma en etapa 4, un agresivo cáncer cerebral que, según reportes, avanzó rápidamente en los últimos meses.
Collins, quien jugó 13 temporadas en la NBA, no solo dejó huella en la duela, sino también fuera de ella al convertirse en el primer jugador en la historia de la liga en declararse abiertamente gay, marcando un antes y un después en el deporte profesional estadounidense.
En entrevistas previas con ESPN, Collins explicó que el glioblastoma tenía un crecimiento acelerado, lo que hacía su pronóstico extremadamente delicado. Señaló que sin tratamiento inmediato, su expectativa de vida podría haberse reducido a pocas semanas.
También compartió que el tumor era irresecable, por lo que su decisión fue enfocarse en tratamientos experimentales con inmunoterapia personalizada, con la esperanza de contribuir a futuras terapias médicas.
Su figura se convirtió en referencia de resiliencia, autenticidad y activismo en favor de los derechos LGBTIQ+.
RPO