Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Durante la temporada de Cuaresma, el pescado se convierte en uno de los ingredientes principales en los hogares mexicanos, especialmente en fechas como jueves y viernes Santo, cuando muchas personas evitan la carne roja.
Una de las preparaciones más populares es el pescado frito, ya que es práctico, económico y versátil, pues puede servirse como plato fuerte o botana.
El secreto para lograr un resultado dorado y crujiente está en el rebozado. Es importante secar bien el pescado antes de cubrirlo con harina, ya que esto favorece una textura dorada y evita que el aceite salpique.
El rebozado consiste en cubrir el pescado con una mezcla de harina, huevo o agua, lo que permite formar una capa ligera que conserva la jugosidad interior. Aunque tradicionalmente se utiliza harina de trigo, también pueden emplearse alternativas como harina de arroz, garbanzo o maíz.
Para una receta básica, se recomienda usar filetes firmes, mezclar harina con polvo para hornear, sal y agua hasta obtener una consistencia similar a la masa para hot cakes, y dejar reposar la mezcla durante 20 a 30 minutos.
El pescado debe freírse en aceite caliente previamente aromatizado con ajo, lo que aporta un sabor adicional. Una vez dorado, se retira y se coloca sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
Este platillo puede acompañarse con limón y chile al gusto, convirtiéndose en una opción ideal para quienes buscan sabores tradicionales durante la Cuaresma.
RPO